Hola a todos , después de varios meses de silencio y desde esta nueva ubicación aquí estamos de nuevo para volver a contaros nuestras cosas y las cosas de otros que creamos interesantes.

sábado, 13 de marzo de 2010

Nuestros problemas son de muchos.

Dos problemas, de los muchos que afectan al teatro de nuestros pueblos, tratados con acierto por la Coordinadora Andaluza de Teatro Aficionado, son:
La falta de recursos para desarrollar nuestra actividad. Tanto en los grupos de reciente constitución, como en los grupos de tradición, suele existir una general carencia de recursos económicos para poder poner en escena una obra de teatro y para poder rentabilizarla con actuaciones. Por desgracia, en la mayoría de los casos, los grupos de teatro aficionado representan la obra, que han montado con muchas dificultades, menos de seis o siete veces; con lo que, a la dificultad del montaje, se añade la imposibilidad de rentabilizarla por no tener lugares donde representar, ni contrataciones.
Esta falta de recursos está en el origen de la desaparición de muchos grupos de teatro, cuando se cansan sus componentes de no poder afrontar económicamente los gastos de la actividad y de que su esfuerzo de preparación y ensayos no se vean recompensados con las representaciones.
Si, a esta falta de recursos, le añadimos la falta de reconocimiento, el problema se agrava. Se ha impuesto una norma en el mercado artístico por la cual, "todo lo que no sea profesional, no tiene valor". Al teatro aficionado se le trata, desde las instituciones, con una cierta actitud paternalista: aquelo de "no está mal..., pero se nota que son aficionados". Cuando, en muchas ocasiones, el nivel que muestran los grupos de teatro aficionado está por encima de los grupos llamados profesionales, porque la única condición para llamarse así, no es la de haber superado un baremo de calidad artística, sino la de tener dedicación económica.
Es curioso observar cómo se trata con paternalismo a un actor o actriz de un grupo aficionado y, si de golpe ese actor o actriz participa en una serie de televisión - ya es un verdadero profesional para el sistema. Este factor también influye negativamente en la estabilidad de los grupos de teatro.
A los que estamos en el teatro aficionado - y que sabemos en nuestras propias carnes de estas dificultades - sólo nos queda continuar batallando y animándonos para seguir en la brecha. Pero... ¡los sinsabores joden!

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